Armado a mano, pieza por pieza.
Cada movimiento pasa por un solo relojero, del primer tornillo a la prueba de hermeticidad. Son 214 piezas y tres semanas de banco.

Tres semanas, cuatro etapas.
Calado
Los puentes y la platina se calan hasta que queda solo lo que sostiene el movimiento. Lo que sale se vuelve la ventana.
Acabado
Biseles pulidos a mano, flancos cepillados y perlage en el fondo. Nada queda sin acabado, porque todo queda a la vista.
Armado
El relojero arma las 214 piezas, regula el balancín en seis posiciones y firma el certificado.
Prueba
Diez días de marcha en el atelier y prueba de presión hasta 100 metros antes de la entrega.
Un reloj esqueletizado no esconde nada. Cada rueda, cada puente y cada rubí quedan a la vista, por eso cada pieza tiene que salir perfecta del banco.
El calibre SK-01.
Automático, con rotor calado en titanio y la cuerda visible por la tapa de zafiro.
- Caja
- Titanio grado 5, 41 mm
- Cristales
- Zafiro de los dos lados
- Calibre
- Automático, 28.800 alt/h
- Piezas
- 214, de las cuales 31 rubíes
- Reserva
- 60 horas
- Hermeticidad
- 100 metros
Vení a ver el movimiento de cerca.
Atención con cita previa, de lunes a viernes de 10 a 19 h y los sábados de 10 a 14 h.
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